
También me vienen a la cabeza los momentos de Paz con Maru, tirada en la cama a oscuras escuchando música. O cuando uno de mis niños (uno muy en concreto) viene a abrazarme y se calma en seguida, agarrándose su oreja, o la mía. O cuando me caliento los pies en los del Poq cuando hace mucho frío. O cuando pruebo una comida riquísima que hacía mucho que no comía. Cualquier ejemplo es bueno.
Pues eso, que mejor vivir en el presente, y no en el pasado o en el futuro, aunque teniéndlos en cuenta, ya que es mejor que el cuerpo y la mente, vivan a la par, en el presente, ¿no? Pero lo mejor de lo mejor, es además de vivir en el presente, rememorar acontecimeintos pasados positivos, anticiparse y fantasear con experiencias buenas que están por venir, y sobre todo, paladear y exprimir al máximo los momentos presentes que nos gusten, alargarlos todo lo posible.
Chuches que paladear, como los momentos!